martes, 24 de marzo de 2009

Extracto de "La música de los Ainur", El Silmarillion, J.R.R Tolkien

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"En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y estuvieron con él antes que se hiciera alguna otra cosa. Y les habló y les propuso temas de música; y cantaron ante él y él se sintió complacido. Pero por mucho tiempo cada uno de ellos cantó solo, o junto con unos pocos, mientras el resto escuchaba; porque cada uno sólo entendía aquella parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía él mismo, y eran muy lentos en comprender el canto de sus hermanos. Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía.

Y sucedió que Ilúvatar convocó a todos los Ainur, y les comunicó un tema poderoso, descubriendo para ellos cosas todavía más grandes y más maravillosas que las reveladas hasta entonces; y la gloria del principio y el esplendor del final asombraron a los Ainur, de modo que se inclinaron ante Ilúvatar y guardaron silencio.

Entonces les dijo Ilúvatar:
—Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agradó que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.

Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y laúdes, pífanos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas, rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío. Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocarán correctamente y tendrán ser en el momento en que aparezcan, pues todos entenderán entonces plenamente la intención del Único para cada una de las partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los pensamientos de ellos el fuego secreto."

viernes, 13 de marzo de 2009

La Tesis de la Actitud Natural y la Desconexion de la Misma

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Par.- 27. El mundo de la actitud natural: Yo y mi Mundo Circundante.

En este parágrafo, Husserl, dilucida lo que es para él el mundo en la actitud natural. Aquella actitud que ha predominado en la filosofía y las ciencias, desde mucho tiempo atrás, hasta él.

La tesis general que el postula es que, en la actitud natural, una parte del mundo queda indeterminada, y que solamente se puede intuir lo que está ahí delante. Uno percibe un mundo con caracteres de valor y estos “caracteres prácticos son inherentes constitutivamente a los objetos que ‘están’ ‘ahí delante’ en cuanto tales”; así como son cualidades de cosa, tal como cuando uno juzga si algo es bello o no, feo, grato, etc.

Par.-28. El cogito. Mi mundo circundante natural y los mundos circundantes ideales

Dice Husserl, que en el mundo Natural en que se vive se refieren todos los complejos de la conciencia, como los son el investigar, explicitar, comparar, distinguir, agradarse alegrarse; en definitiva, todas las cosas que vamos pensando, sintiendo, a lo largo de nuestras vidas. Todas estas formas de pensamiento, piensa Husserl, que se representan en la palabra cogito, pero que sin embargo, no es necesario que uno se dirija al cogito o al yo. Por otra parte, Husserl piensa, que cuando uno se dirige reflexivamente entra un nuevo cogito, que no es un objeto como tal.

No todos los cogitos en los que se vive, tienen cosas. Como lo son por ejemplo, las leyes y los números. Estos últimos están rodeados, para Husserl, de un horizonte aritmético, en parte determinado y en parte no, como el mundo real. Dice, además que carecen de conexión, prescindiendo de la referencia al yo, y que uno se puede dirigir su atención y sus actos al uno o al otro.

Par.- 29. Los “otros” sujetos - yos y el Mundo Circundante Natural e Intersubjetivo.

Plantea aquí, Husserl, que la intersubjetividad se da, porque todo lo que es aplicable a mí mismo, también es aplicable a los demás hombres. Cuando se sabe, entonces, que son hombres, se les comprende y se les toma como sujetos -yos y como referidos a su mundo circundante natural. Las percepciones son distintas en cada persona, pero se concibe el mismo mundo, una misma realidad espacial y temporal objetiva.



Par.- 30. La tesis General de la actitud Natural.

Parte aclarando que el no desea trabajar con teorías, que el lo que intenta hacer es una descripción anterior a toda teoría, teoría entendiéndola como opiniones preconcebidas de toda índole, tan sólo son una suerte de facta del mundo circundante, no como reales. Tampoco intenta hacer una pura descripción hasta una caracterización completa de la actitud natural. Tan solo intenta destacar algunos rasgos de la actitud natural que se han vislumbrado algo hasta este entonces.

La realidad se encuentra siempre allí presente, como estando ahí delante y se la toma tal como se da, también como estando allí. A lo más alguna u otra cosa debe ser borrada, por ser considerada una alucinación, u otra cosa, pero el mundo, en la actitud natural sigue siempre estando allí como un principio a priori, conocerlo de forma más completa es lo que busca la ciencia en la época de Husserl y la actual, también; esa es la meta de las ciencias en la actitud natural.


Par.- 31. Cambio radical de la tesis natural
La “desconexión”, la “colocación entre paréntesis”.

Husserl, en este parágrafo intenta cambiar la tesis de la actitud natural, intenta cambiarla radicalmente. Dice que todas las cosas que tenemos por “ahí delante”, las hemos tomado como ya existiendo, sin detenernos, ni un segundo a pensar lo que aquello significa. Y no se puede predicar de ello ninguna cosa.

Por tanto se hace necesario intentar dudar de ella, para poder examinarla más de cerca. Sin embargo esta duda no es como la duda metódica de Descartes, que se convertiría, para Husserl en una negación universal. Esa no es la idea que está gestando Husserl en su mente.

Lo que trata de hacer Husserl es poner entre paréntesis la tesis de la actitud natural, pero sin que ésta deje de existir:

“Y, sin embargo, experimenta la tesis una modificación-mientras sigue siendo la que es, la ponemos, por decirlo así, ‘fuera de juego’, la ‘desconectamos’, la ‘colocamos entre paréntesis’. La tesis sigue existiendo, como lo colocado entre paréntesis sigue existiendo dentro del paréntesis, como lo desconectado sigue existiendo fuera de la conexión.”[1]

Es una suerte de abstenerse de juzgar; la tesis, de la actitud natural es puesta fuera de juego, pero sigue existiendo de todas maneras. Sin embargo, dice Husserl, esto no debe identificarse con el mero imaginar.
[1] “IDEAS I”, Edmund Husserl, pag. 71, par.-31. Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires. Tr: José Gaos.

lunes, 9 de marzo de 2009

El concepto de Historia y Angustia, en Soren Kierkegaard.

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Para Kierkegaard antes de que se conociera la historia como tal, existe un momento a-histórico que el denomina “la nada”, esta “nada no significa que sea una nada de algo, sino que solamente es “nada”, y esa nada me hace vivir como si estuviera en el presente.

En este sentido esa “nada”, me abre a “lo histórico”, por medio del pecado. Sin embargo no debemos entender el pecado de la forma como se entiende comúnmente (como algo malo), sino como aquello por lo cual damos un salto desde un estado a-histórico, como podrían estar los demás animales, hacia lo histórico, pero es desde mi existencia y en mi existencia que se da el salto, soy responsable de mi ser, esta responsabilidad consiste en ajustarse a la racionalidad. Desde este punto de vista la conciencia representa un papel fundamental para que se dé este salto hacia lo histórico, puesto que es mediante ella que nos hacemos concientes y hacemos el salto; los demás animales( no racionales), como no son concientes de su estado de “pecado”, no pueden tener historia, y tampoco pueden recordarlos acontecimientos pasados.

Siguiendo el razonamiento de Kierkegaard, en torno a la historia, tenemos que este salto, esta historia es habitar. Por lo tanto la historia es un punto común a todos los seres humanos, y por de pronto, es algo que no se puede obviar en nuestro ser. Es el instante absoluto del cual no podemos escapar, hay una fuerza que nos impele a ella. La historia es como he decidido y he vivido en este instante absoluto. Es cuando el mundo aparece como acontecimiento, el mundo es nuestra historia misma, es el estado actual de mi existencia, es el acto mismo de lo que me está sucediendo.

El concepto de angustia, en Kierkegaard, sin duda que viene dado por este salto que se produce hacia la historia, al recuerdo. La angustia es el estado de ánimo más radical, y del cual no se tiene algún objeto posible, entonces se produce bajo la forma de la desesperación. Desde un punto de vista ético, el sujeto desaparece y, por consiguiente aparece el otro como presencia. Pero ¿Cómo es posible reconocer al otro?. Mediante la apertura al otro. La angustia me hace saltar del plano estético al plano ético, la angustia es la que me pone en el pecado. Mi propia existencia es la angustia.
La encarnación es, en ella misma, una paradoja. En parte, porque significa la aparición de lo infinito en el tiempo que ninguna mente humana puede terminar de comprender, y por otra parte, porque Dios, libre de culpa, debe ser absolutamente diferente del hombre, y el destino del hombre yace en la falsedad, desde que vive en el pecado. Y una vez que nos encontramos ya ante esta paradoja surge, necesariamente, un nuevo elemento, la fe. Kierkegaard desarrolló un concepto demasiado extremista de la fe: la fe en Dios es una obediencia que exige dejar a un lado todos los conceptos humanos.
El hombre se encuentra entre dos polos: la nada (el pecado) y lo absoluto (Dios). El hombre debe elegir entre la nada y lo absoluto. El hombre decide su ser, su vida, desde la libertad y ahí yace la angustia del Hombre
El ser del hombre oscila entre la nada de la cual viene, la nada y el pecado que lo empuja hacia abajo, que lo conduce a la desesperación (por apartarlo de su fin) y la opción por lo absoluto, que es Dios; generando así una tensión dialéctica. En cada instante de su vida, el hombre convive con esta oposición de optar por Dios, o por el pecado. La angustia es el resultado de esa tensión, de tener que elegir. El hombre debe elegir entre la nada y lo absoluto, entre el plano estético y el plano ético, entre este momento a-histórico, y el momento histórico. La angustia deviene del tener que elegir entre lo absoluto y la nada.

lunes, 9 de febrero de 2009

Un extracto del libro "Sexo y Temperamento en tres Sociedades Primitivas" de Margaret Mead

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Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas. Las diferencias en cuanto a lo que se considera masculino y femenino en tres culturas distintas (los arapesh, los mundugumor y los tchambuli) nos hace pensar que el género, en gran medida, está construido socialmente.

viernes, 6 de febrero de 2009

Informe de Lectura: “Tarea y Significación de las Investigaciones Lógicas”. Edmund Husserl.

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En este artículo, Husserl trata de aclarar un poco mas de lo que se trata su libro, “Investigaciones lógicas”. Estas aparecieron como resultado de diez años de investigaciones en torno a una “aclaración de la idea pura de la lógica”. Que es una “vuelta hacia atrás de la intuición a las vivencias lógicas”. En una actitud naturalmente originaria (que para Husserl es la actitud que normalmente tenemos, cuando analizamos, o pensamos un objeto), no tomamos en cuenta una serie de consideraciones, que sin duda son parte del objeto mismo (entendiendo que el objeto es parte de la lógica), y que son cruciales para hacer una lógica o ciencia completa e integral. Para esto se necesita hacer una reflexión posterior.

“El que piensa no sabe nada de sus vivencias de pensamiento, sino sólo de los pensamientos que su pensar produce continuamente. Se trataba de aprehender esta vida de pensamiento que se realiza ocultamente, mediante (una) reflexión posterior y fijarla en conceptos descriptivos fieles”[1]

a) “Crítica del Psicologismo, la esencia de los objetos irreales (ideales) y de las verdades irreales (ideales)”.

Husserl, plantea que las proposiciones expresadas en el pensamiento lógico, como números, proposiciones, verdades, teorías, no son cosas de la realidad, como sillas, mesas; Y estos objetos irreales son “sustrato de juicios verdaderos y falsos, justo como son los objetos reales”.

A continuación Husserl, sigue aclarando estos conceptos, diciendo que en el primer tomo de las Investigaciones Lógicas, dos cosas se deberían haber abierto el paso “polémicamente”:

1.- Que es la crítica contra el psicologismo lógico, la irrealidad que acaba de mencionar y la objetividad; esto quería decir que los objetos (proposiciones, conclusiones, verdades, etc.) son unidades de significación de forma tal que en el contenido de sentido no se encuentra nada de los actos psíquicos y vivencias subjetivas (esto entendido a la manera de una “actitud natural”), esto según Husserl constituye la cambiante conciencia de los objetos, ligándolos de esta forma, a hombres reales o a otros sujetos.

2.- Este punto se conecta estrechamente con el primero, puesto que tiene que ver con que estas objetividades no enuncian nada sobre el mundo real. Sin embargo estos conceptos puros a priori, aunque no están relacionados con hechos fácticos, están relacionados con hechos idealmente posibles; es así como dice:

“… El principio lógico de contradicción y otros principios semejantes son verdades puras ideales ’a priori’ y deben ser comprendidas como verdades en (la) incondicionada necesidad de su universalidad… Los objetos ideales no están relacionados a hechos fácticos, pero según su sentido, están relacionados implícitamente a hechos posibles- a (hechos) idealmente posibles, idealmente pensables.”[2]

Dice que por su naturaleza estos objetos irreales deben estar relacionados con hechos que son probables (idealmente), y que a todo objeto irreal, o ideal, le corresponde una extensión ideal, así como a los objetos reales les corresponde una extensión real. Con esto se llega a una validez universal incondicionada. Según esta idea se dan las ciencias aprióricas, que están basadas en objetos ideales.

“ Por lo tanto a todo objeto ideal pertenece inseparablemente una extensión ideal, la idea de una totalidad (Allheit) de casos singulares pensables y con ello una validez-general (Uberhaupt-Geltung), una validez universal, que honesta limitada por la suposición de singularidades fácticas… Según esto se dan ciencias de idealidades, ‘ciencias aprióricas’ cuya idea domina teoréticamente un reino cerrado en sí de objetos ideales”.[3]

b) “Investigación de la correlación: objeto ideal- vivenciar psíquico (formaciones de sentido), mediante la descripción esencial en actitud reflexiva”.

En esta parte Husserl plantea que el tema mayo de las Investigaciones no eran esto tema limitado a la lógica pura, que investigaciones descriptivas sobre lo que el llama vivencias psíquicas, y que se refieren a los objetos ideales de la lógica que acaba de explicar.

Empieza explicando que los objetos ideales tienen otra relación a la realidad posible, y estos son los sujetos y actividades psíquicos. En este sentido, una proposición puede enunciar algo que tenga que ver con una realidad fáctica, como una casa, una árbol, etc. Pero cualquier cosa que sea enunciada por ella, tiene que ser enunciada por nosotros o un cualquier ente pensante, en probables actos judicativos que se fundan en probables vivencias subjetivas.
Se encuentra, en este punto con un problema para el lógico, a saber, que por una parte, las objetividades tienen un modo propio y peculiar de ser por sí. Esto quiere decir que son lo que son sean o no contadas, pensadas, etc. Una forma independiente de ser, del sujeto que las experimenta. Por otra parte dice que es impensable, tales objetos irreales puedan separarse del sujeto que las experimenta, con sus “correspondientes vivencias y actividades psíquicas subjetivas”. Husserl afirma que esta situación fue fuente de la antigua psicologización (universalización) ideales. Dice se encuentra ante nuestros ojos una tarea de tamañas proporciones, que es la de constituir en tema esta investigación; la “peculiar correlación entre objetos ideales de la esfera lógica pura y el vivenciar psíquico subjetivo como hacer formativo”[4].

Esto último sólo se puede hacer mediante una reflexión psicológica posterior, y cuando, mediante esta reflexión, se dirige este interés teorético a la multiplicidad del hacer subjetivo, entonces se ha logrado una dirección de investigación correlativa. De esta manera queda señalado el tema que va a tratar en sus “Investigaciones Lógicas” y la Fenomenología.

c) “Caracterización más detenida de la reflexión decisiva para la fenomenología (ejecución gradual de la reflexión)”.

Husserl propone que para una caracterización más amplia de esta particular tarea, se debe tener en cuenta que en una actitud reflexiva se apunta a una intuición pura y no a una construcción hipotética y teorética, a la manera de lo que el llama la psicología científico-natural.

Husserl piensa que por ejemplo si se pronuncia un juicio como, la tierra gira en torno a sí misma, en un lapso de veinticuatro horas, yo “vivencio” y soy conciente de ello, pero al momento de juzgar no se está dirigido a ello. Sin embargo es completamente evidente que se puede volver hacia atrás y hacer un enunciado reflexivo de ello, atendiendo esa “vivencia”.

También es de vital importancia señalar, que la experiencia reflexiva (experiencia interna), tiene muchos estratos y dimensiones de profundidad, y no se tenía idea alguna, dice Husserl, de las profundidades y las dependencias indirectas. Quiere decir que no es una simple reflexión, que condujese a la interioridad, que este experimentar interno es un proceso que “debe (darse) en (una) reflexión siempre renovada, en un develamiento rendidor”.[5] Este proceso surge después del auge de la psicología experimental, y estaba motivado tanto por la Lógica, como la Ética y como la Estética.

d) “Brentano como pionero de la investigación de la experiencia interna, descubrimiento de la intencionalidad como carácter fundamental de lo psíquico”.


En esta parte Husserl hace referencia a su maestro Brentano. Según Husserl es Brentano quien da las primeras luces para comprender el concepto de intencionalidad, como pilar de lo psíquico. La intencionalidad es cuando la conciencia es conciente de algo, conciente de un objeto, y es una forma evidente e inmediata, antes de toda teoría. En el vivenciar hay una relación de conciencia, y por supuesto el objeto que se está percibiendo, y aunque luego se llegue a la certeza de que era una ilusión, este objeto se toma como percibido.

“Cuando percibo una casa, las cosas suceden de tal modo que, tal vez me diré por de pronto, lo que aquí aparece (es) la casa exterior, y en mí una vivencia psíquica del percibir, algo así como una imagen de la percepción, como lejano efecto de la casa misma en mi subjetividad psicofísica”…”se debe empero hacer evidente que hay en la vivencia misma de la percepción una relación de conciencia y por cierto la casa percibida en sí misma”…”Naturalmente si la casa es una mera alucinación, no se puede hablar de una causalidad psicofísica externa-interna. Pero es claro que el vivenciar momentáneo en sí mismo no es sólo un vivenciar subjetivo sino justamente un percibir de esta casa”.[6]

La intencionalidad tiene la particularidad de que la vida psíquica, en tanto conciencia, se relaciona con la objetividad, y la intencionalidad debe ser aprehendida de forma descriptiva. Dice, Husserl, que en su época, Brentano recibió muchas críticas, debido al carácter obscuro de la intencionalidad como piedra fundamental de lo psíquico, y que, en cierto punto, Dilthey también habría redescubierto esta idea de intencionalidad en lo psíquico.

e) “El desarrollo ulterior del concepto de la intencionalidad en las ‘Investigaciones Lógicas’. El carácter de rendimiento de la conciencia. (El) paso de una psicología puramente descriptiva a una apriórica (intuitivo-eidética) su significación para la teoría del conocimiento”.

En esta parte Husserl desarrolla más el concepto de intencionalidad, en su obra, y plantea lo que podría ser el tránsito de una psicología descriptiva (entendida como una actitud natural), a una psicología apriórica fenomenológica.

Dice, Husserl, que Brentano nunca fue más allá de una “consideración descriptivo-clasificatoria”, de las formas de conciencia, no vio la gran tarea de cómo estos posibles objetos de conciencia por los cuales nos son concientes las tales objetividades y pueden llegar a sernos concientes, y continuar investigando con el objetivo de aclarar “su función teleológica de estas formas de la conciencia para el rendimiento de la verdad sintético de la razón”.

Estas formas de conciencia, según Husserl, tienen un rendimiento que se ejecuta en “múltiples formas demostrables y en síntesis correspondientes”, y este rendimiento tiene una orientación teleológica (intencional) hacia la verdad. Estos rendimientos tendrían que ver con las teorías, juicios, conceptos, etc. En general con esta serie de concepciones que tienen los sujetos pensantes, con acuerdo a un fin, a una búsqueda de la verdad.

“Por primera vez se hizo aquí evidente que una teoría de la razón como la de un sistema de rendimientos de la razón que se cumplen en la subjetividad pensante, no puede realizarse nunca mediante discusiones vagas, empíricas y aprióricas, alejadas de las cosas, como era usual hasta entonces, ni tampoco mediante una psicología descriptiva puramente empírica sobre el fundamento de la experiencia interna; más bien se hizo evidente que en lugar de la psicología empírica debe ponerse una ciencia de lo psíquico de naturaleza nueva, puramente apriórica y simultáneamente descriptiva”.[7]

Esto quiere decir una ciencia que haga entender como la vida psíquica ejecuta rendimientos intencionales.

f) “La ampliación y profundización consecuentes de la pregunta de las ‘Investigaciones lógicas’. Mostración de la necesidad de una fundamentación teorético-cognoscitiva de las ciencias aprióricas mediante la Fenomenología trascendental de la ciencia de la subjetividad trascendental”.

Como el título lo indica Husserl, trata de hacer una fundamentación desde la fenomenología para las ciencias aprióricas. Lo que él busca es una ciencia que tome todos los aspectos del mundo externo e interno, busca un tratamiento integral para así hacer una verdadera ciencia. También hace una ampliación universal de las Investigaciones lógicas, o sea la idea de un “sistema total de ciencias aprióricas para toda categoría pensable de objetos objetivos”, la exigencia de un a priori universal.

Las ciencias aprióricas, sin embargo necesitan una teoría del conocimiento, al igual que la lógica y matemática formales. Esta teoría del conocimiento está dada por la fenomenología, en un análisis con la descripción pura sobre la “intuición de esencia y del análisis intencional”. La psicología exterior, psicofísica, experimental y estética, dice Husserl, por más que quisiese tener una experiencia interna, no puede llegar a la aprehensión de la vida anímica.

“Se aprende a ver que la psicología exterior, psicofísica, experimental y estética por mucho que pretenda, al mismo tiempo, descansar en la experiencia interna, nunca puede conducir a una verdadera y auténtica psicología, a una psicología que proporcione la intelección (Einsicht) y por lo tanto la comprensión de la vida anímica y espiritual misma”.[8]

Por último concluye Husserl, que esta intelección interna es imposible en tanto no que de comprendida mediante el método fenomenológico y el análisis de esta experiencia interna no tome forma del desarrollo de implicaciones intencionales. La fenomenología sería la ciencia central para todas las ciencias del espíritu, que reúne todos los aspectos de una vida psíquica.
[1] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 176
[2] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 178

[3] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 178-179

[4] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 181

[5] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 186

[6] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 188

[7] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 197

[8] Revista Venezolana de Filosofía, nº 4. Universidad Simón Bolivar, Soc. Venezolana de Filosofía. Tarea y Significación de las “Investigaciones Lógicas”, Edmund Husserl (Trad. Raúl Velozo). Pág. 202